Mi viaje por la vida a través de la música, el cine, mis palabras y mis fotografías

lunes, 31 de agosto de 2009

222. Simplemente FELIZ!!!!! ...El caminante sobre el mar de nubes


Estos días me siento especialmente feliz. Con esa felicidad interna tan difícil de conseguir a veces y sin un motivo aparente que es sin duda, por lo menos para mí, la felicidad verdadera, la que sientes desde dentro... y que a mí, por lo menos, me llena de tranquilidad y de confianza.

Y con esa sensación he salido hoy a la calle, dispuesto a ponerme a escribir varias horas, motivado porque acaba el mes que menos me gusta del año y empieza por fin, uno de los que más me gustan y que espero con ansiedad todo el verano: el mes de Septiembre.


Y me visto con esa agradable sensación que tengo cuando siento que están a punto de ocurrir grandes cosas y cuando he dejado atrás, ya del todo, lo que no vale la pena; los errores absurdos que a veces cometemos y que luego nos pasan dolorosas facturas, o lo que no sirve y sólo ocupa espacio... y con ese traje ligero y elegante que da el estar agradecido con todo lo que has aprendido de esas cosas, me lanzo a recibir nuevos horizontes y a descubrir nuevos y soleados paisajes llenos de luz y color. Porque están ahí, si nos paramos a mirarlos de frente y esperamos, con paciencia, a que las nubes desaparezcan.

Y por el camino, antes de meterme en la biblioteca y como el día está tan bueno decido avisar a una amiga que hace tiempo que no veo para tomarnos un café, y después de decirme que sí, que nos vemos en 15 minutos, me dice de quedar en una cafetería-librería que lleva el nombre de una conocida novela de Virgina Woolf, que todavía no he leído, y que en su título de dos palabras lleva el nombre de una de las cosas que más me gustan del mundo y que me he decidido a retratar, dondequiera que vaya, y encuentre uno. Y me siento a esperarla y veo que han cambiado la decoración y que está mucho más agradable y acogedor que antes. Y me dan ganas de empezar a venir más a menudo, a leer, cuando no tenga otra cosa que hacer, en esos cómodos y coloridos butacones que han puesto nuevos.

Y llega Irene y nos ponemos a comentar nuestro verano, a hablar de libros, de lugares, de viajes y de fotografía. Y le comento que las fotos que me sacó en los charcos de La Punta y que colgué hace tiempo aquí, han tenido mucho éxito... y le comento también que llevo días pensando en comprarme una buena cámara y reanudar mi pasión por un arte que, junto con otras cosas, he ido dejado un poco abandonado pero que por suerte, y poco a poco, estoy empezando a recuperar. Y me anima a hacerlo, además de hacer algún curso para aprender cosas nuevas cuando en ese momento, ella que está de cara a la puerta me dice, sonriendo, mira! y me giro y veo entrar a un chico en ese mismo instante, no antes, cuando hablábamos de la biografía de Paulo Coelho, que ya me estoy terminando, o de mi impacto con Las travesuras de la niña mala, que me prestó Minia este verano, o de su estancia por Toledo, en la casa rural de sus tíos... sino en ese preciso momento en el que hablábamos de reanudar mi camino con la fotografía, un chico con una cámara en la mano, desenfundada y a punto de ponerse a disparar todo lo que ve, entra en la cafetería y se pone en una esquina a sacar fotos.

Y un escalofrío me recorre el cuerpo de arriba abajo y me sonrío mirando a Irene. Y ella me mira fijamente con esa sonrisa de serenidad que sólo da la certeza de la cosas y le digo: está claro, empezaré de nuevo, en serio, con la fotografía... y le doy un pequeño sorbo al café que todavía descansa sobre la mesa... ya casi frío.

"El caminante sobre el mar de nubes”, de Caspar David Friedrich, uno de mis cuadros preferidos y que descubrí gracias a los cursos de arte de mi amiga Elisa.

4 comentarios:

Maeva dijo...

Parece mentira que estuviese 5 años estudiando en La Laguna y nunca oyese oir ni viese ese lugar, pero parece agradable.

bss

KePaNuK dijo...

Que suerte que las señales saltan frente a ti...
Estoy en esos días que necesito señales que salten frente a mis ojos... y no de esas que aparecen como intrincados enigmas dificiles de descifrar...
A mi también me gusta mucho septiembre, claro que por acá es momento de acabar con el invierno (que hoy nos arrecia con una fuerte lluvia acompañada por un inclemente viento que congela todo), para dar paso a la primavera...
Y aunque es señal de ponerme también un año más vieja, jajaja, me encanta el sol tibio que se comienza a levantar, el verdor del pasto, el suave celeste del cielo... con esas nubes esponjosas que dan ganas de abarazar...
Que rica esa felicidad sin motivo aparente. Tienes razón, esa debe ser la 'felicidad más pura', como canta nuestra amiga Bebe...

Carlos dijo...

MAEVA: es que no lleva mucho tiempo, un par de años, creo...

KEPANUK: pues están ahí, ante tus ojos, para guiarte...
...aunque a veces sean muy revoltosas y te confundan un poco, pero seguirlas siempre... a donde sea...

...ése es mi lema...

KePaNuK dijo...

Es cierto... pedí las señales y me han llegado en sueños... a ver si al seguirlas tomo el camino correcto de una vez por todas... jejeje
un abrazo!!