
Todo artista lleva en sus genes una pequeña dosis de locura... sana, inocente, inofensiva…
Es el precio que hay pagar por pasar demasiado tiempo en los aposentos de la fantasía, alejados del mundanal ruido, rescatando imágenes, palabras, colores, melodías… para luego esparcirlas por el mundo...
El viajero del Faro
foto sacada por Ire en Santa Cruz
3 comentarios:
Creo que todos tenemos esa pequeña dosis de locura! :) Muy buena la foto, me encanta.
Un saludo.
Gracias por la visita, Bárbara... y bienvenida!!!
Me encanta la foto! :)!!!
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