
Sé que últimamente no estoy escribiendo mucho en este blog, por lo menos no como antes... más bien estoy dejando que las imágenes que estoy atrapando hablen por sí solas, que cuenten sus propias historias de lo que estoy viviendo, de lo que me está pasando y de lo que estoy sintiendo últimamente... y sí, tengo que reconocer que aunque no quiera, mi subconsciente muchas veces me juega malas pasadas, y tanto ellas como las palabras con las que suelo acompañarlas, sean mías o no, no están ahí por casualidad... y como todo en mi vida, parecen llegar y posarse sobre mi hombro en el momento exacto; aunque a veces, y como ha ocurrido últimamente, me hayan sorprendido varios vendavales con las puertas y ventanas de par en par y con el tiempo justo para salir corriendo e intentar cerrarlas antes de que lo barriera todo a su paso...
Soy consciente de que estoy en una época de cambio, de transición, de mucho movimiento, por fin siento que están quedando atrás muchas cosas... y que se van afianzando otras... no es necesario decir que mis últimos tres años han sido de los más difíciles de toda mi vida, pero me apetece hacerlo, ¿por qué no? Al mismo tiempo que decir que, a la vez, han sido los más productivos, los más importantes y los más enriquecedores... y cuánto me alegro de que haya sido así porque si no hoy no sería la persona que soy, ni haría todas las cosas que estoy haciendo, ni disfrutaría tanto de todo como lo hago... pero para eso tuvieron que pasar muchas cosas... sería injusto y desagradecido decir que, ¿"demasiadas"? Bueno, voy a permitírmelo... no pasa nada, fue mi sensación todo este tiempo, aunque sé que todas estuvieron ahí por algo, y es ahora cuando he empezado a entenderlo... (pero me costó, eh?)
Esta semana hemos recibido grandes noticias que iré contando en breve y que me han llenado de una intensa alegría... sobre todo porque siento que son una recompensa, y porque siento también que ha llegado la hora de que por fin se coloquen en su sitio muchas cosas que estaban por ahí desperdigadas desde hace (y otra vez la misma palabra) "demasiado" tiempo.
Ya es hora de ir recogiendo lo que hemos ido sembrando con tanta dedicación, ¿no?
Sí, lo es...
Y es que las cosas más importantes de mi vida siempre tardaron mucho en llegar, pero cuando llegaron, ¡¡¡vaya si llegaron!!! Y sólo por eso valió la pena la espera (gracias a que tengo un master en paciencia, que si no)...
Ayer me pasé la tarde entera leyendo un blog (mientras la mayoría de los tinerfeños dormían la resaca carnavalera de estos días) de un escritor que, sin saberlo, me ha contestado muchas preguntas que buscaban, desesperadamente, respuestas. Necesitaba escuchar algunas cosas, ahora que me enfrento a la temida recta final de mi novela y me está entrando el terror de pensar si seré capaz de acabarla o no; ahora que me estoy planteando si todo este esfuerzo de dos años tendrá algún sentido; si no estaré loco como una cabra por perder tanto el tiempo en algo que a lo mejor no sirve para nada; y por qué este empeño en querer contar esta historia que me ha costado tanto sudor y lágrimas desenredar...

...me pregunto si una vez terminada, cuando lo consiga, si habrá gente que de verdad le interese conocer las aventuras y calamidades de Daniel, de su sueño de vivir en París y emular a su fotógrafo preferido captando con su objetivo las más bellas imágenes que salen a su paso, de su historia truncada con Ruth y el dolor tan asfixiante que le queda durante años, su apasionante y obsesiva historia con la chica de los pantaloncitos azules, Dácil, y su desmesurado esfuerzo por recuperarla cuando ésta desaparece sin dejar rastro, las señales que lo guían, sus fuertes intuiciones que lo llevan a cometer sanas locuras siguiendo impulsos incontrolables, la misteriosa chica que aparece junto al faro después de haber soñado con ella... y entre tantas otras cosas, todo lo que va aprendiendo por el camino...
...todo eso ya está en la novela pero lo que ahora falta es terminarla... pero me está costando tanto!!! Será que con el fin me enfrento a dejar atrás una etapa de mi vida a la que todavía me resisto después de tanto tiempo??? Será que me he acostumbrado tanto a vivir entre mis personajes que ahora no quiero soltarlos y aprender a estar sin ellos, a pesar de que como en una especie de condena me temo que Dácil y sus contorneadas piernas o Mayte y su atractivo lunar sobre el labio superior me acompañarán durante muchos muchos años aunque yo no lo quiera??? Por qué ahora tengo tanto miedo a que lean lo que he escrito?? O será mejor decir, pudor???...
En el fondo da igual, no?? Sólo debo pensar en acabarla, sentirme bien habiendo superado uno de los mayores retos de mi vida y sobre todo, lo mucho que me ha servido para tantas cosas... sólo espero que también le sirva a alguien leerla... en fin, que mejor me acuesto ya y me dejo de desvariar que mañana hay mucho que hacer... y para llevar tiempo sin escribir creo que ahora me he pasado un poco. Nunca he tenido término medio... para nada.

Buenas noches...
"No saben los amigos que muchas veces el impulso secreto que un escritor necesita para acabar una novela es el entusiasmo de los demás"
Blog de Andrés Pérez Dominguez
fotos a Ire en Tacoronte y Bajamar
Esta semana hemos recibido grandes noticias que iré contando en breve y que me han llenado de una intensa alegría... sobre todo porque siento que son una recompensa, y porque siento también que ha llegado la hora de que por fin se coloquen en su sitio muchas cosas que estaban por ahí desperdigadas desde hace (y otra vez la misma palabra) "demasiado" tiempo.
Ya es hora de ir recogiendo lo que hemos ido sembrando con tanta dedicación, ¿no?
Sí, lo es...
Y es que las cosas más importantes de mi vida siempre tardaron mucho en llegar, pero cuando llegaron, ¡¡¡vaya si llegaron!!! Y sólo por eso valió la pena la espera (gracias a que tengo un master en paciencia, que si no)...
Ayer me pasé la tarde entera leyendo un blog (mientras la mayoría de los tinerfeños dormían la resaca carnavalera de estos días) de un escritor que, sin saberlo, me ha contestado muchas preguntas que buscaban, desesperadamente, respuestas. Necesitaba escuchar algunas cosas, ahora que me enfrento a la temida recta final de mi novela y me está entrando el terror de pensar si seré capaz de acabarla o no; ahora que me estoy planteando si todo este esfuerzo de dos años tendrá algún sentido; si no estaré loco como una cabra por perder tanto el tiempo en algo que a lo mejor no sirve para nada; y por qué este empeño en querer contar esta historia que me ha costado tanto sudor y lágrimas desenredar...

...me pregunto si una vez terminada, cuando lo consiga, si habrá gente que de verdad le interese conocer las aventuras y calamidades de Daniel, de su sueño de vivir en París y emular a su fotógrafo preferido captando con su objetivo las más bellas imágenes que salen a su paso, de su historia truncada con Ruth y el dolor tan asfixiante que le queda durante años, su apasionante y obsesiva historia con la chica de los pantaloncitos azules, Dácil, y su desmesurado esfuerzo por recuperarla cuando ésta desaparece sin dejar rastro, las señales que lo guían, sus fuertes intuiciones que lo llevan a cometer sanas locuras siguiendo impulsos incontrolables, la misteriosa chica que aparece junto al faro después de haber soñado con ella... y entre tantas otras cosas, todo lo que va aprendiendo por el camino...
...todo eso ya está en la novela pero lo que ahora falta es terminarla... pero me está costando tanto!!! Será que con el fin me enfrento a dejar atrás una etapa de mi vida a la que todavía me resisto después de tanto tiempo??? Será que me he acostumbrado tanto a vivir entre mis personajes que ahora no quiero soltarlos y aprender a estar sin ellos, a pesar de que como en una especie de condena me temo que Dácil y sus contorneadas piernas o Mayte y su atractivo lunar sobre el labio superior me acompañarán durante muchos muchos años aunque yo no lo quiera??? Por qué ahora tengo tanto miedo a que lean lo que he escrito?? O será mejor decir, pudor???...
En el fondo da igual, no?? Sólo debo pensar en acabarla, sentirme bien habiendo superado uno de los mayores retos de mi vida y sobre todo, lo mucho que me ha servido para tantas cosas... sólo espero que también le sirva a alguien leerla... en fin, que mejor me acuesto ya y me dejo de desvariar que mañana hay mucho que hacer... y para llevar tiempo sin escribir creo que ahora me he pasado un poco. Nunca he tenido término medio... para nada.

Buenas noches...
"No saben los amigos que muchas veces el impulso secreto que un escritor necesita para acabar una novela es el entusiasmo de los demás"
Blog de Andrés Pérez Dominguez
fotos a Ire en Tacoronte y Bajamar
4 comentarios:
Si que te explayaste!! jeje.
Bueno, seguro que el libro lo va a leer más gente de la que piensas, y acabarlo, aunque te resistas, seguro que es una buena terapia para cerrar esas etapas o cosas que quieres o que tienes que dejar atrás.
¿Premios para el último corto?
Ya me he puesto en ello otra vez... con fuerza y determinación!!!!!
Gracias, Maeva...
nunca me habia fijado en esa foto, y ahora hasta la busco!!
¡Cuente usté con el entusiasmo de esta humilde servidora! ;))) Y un secreto: desde hace poco más de un año yo tambien sueño, como Daniel, con vivir en París...
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