El Domingo 14, antes de irme para el Festival de Cine de Las Palmas, hicimos una ruta realmente especial: Los roques de García... ese día éramos 5: Jose Manuel, Carmen, Luz, Antonio y yo...
...volvimos a Las Cañadas como la semana anterior pero para recorrer el otro lado del Teide... una ruta en el silencio y desde donde contemplar la inmensidad del Valle Ucanca y su potente energía...
La ruta de hoy no era muy complicada... mira que habré ido al Teide muchas veces a lo largo de mi vida, sobre todo de pequeño por Navidades para ver la nieve, pero la verdad es que nunca lo había visto como en estas dos semanas... realmente puedo decir que estoy re-descubriendo mi isla gracias a estos pateos... porque a veces parece que conocemos algo y realmente no es así... y es que no solemos detenernos de verdad a observar las cosas y simplemente pasamos por ellas sin percatarnos de nada, preocupados y rumiando pensamientos que nos nos llevan a nada...
...hasta que la vida te obliga a detenerte de golpe, y comienzas a descubrir el mundo de verdad... y a despertar a él...
...observar, respirar, sentir, maravillarte a cada paso...
...y agradecer...
...y de repente abrirte a TODO...
...cómo podías estar tan dormido???
...caminar en medio de este paisaje tan imponente realmente es toda una experiencia que hay que vivir... sientes que estás en otro planeta, que eres el último superviviente de una civilización extinta... eres sólo tú y la infinidad, y te sientes fuerte y conectado a la vida... pasando de ser un simple espectador a protagonista de "tu historia"...
...después de esta aventura nos esperaba una paella en el refugio de montaña donde hicimos una parada para luego continuar el camino...
...y a la bajada la maravilla de la puesta de sol, donde tuvimos que pararnos varias veces en diferentes miradores para disfrutarla, acompañados de improvisadas canciones a dúo, muchas fotos, y un descenso brusco de la temperatura que nos obligó, por primera vez, a sacar los abrigos del maletero para enfundarnos en ellos...
...y fue ahí que un inocente comentario de Jose Manuel iba a desencadenar una de las más sorprendentes sincronicidades que pondrían nombre a estas aventuras... pero de eso no nos íbamos enterar hasta el día siguiente, ya en el Festival de cine... pero aquí ya viene otra historia que contaré otro día porque, realmente, vale la pena ser contada...
...aquí comenzó "el rayo verde"...
2 comentarios:
Unas fotos super bonitas Carlos!
La última es preciosa!
preciosas!!!!
me alegro estes descubriendo todas estas maravillas!
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