
Creo que no había vuelto a hablar de ningún libro desde aquel famoso "Perdona si te llamo amor" que leí hace casi un año... aquella novela que tanto recomendé en su día, con el faro en la portada, y que ahora que lo pienso... bueno, nada, mejor me callo... en fin, es que me acaba de venir una imagen recomendando este libro, sentado en el suelo de un sitio al que solía ir, y no he podido dejar de leer otra vez lo que escribí sobre él hace un año aquí mismo, y me he tenido que reír... de las paradojas de la vida...
En fin, que hoy sí tengo que volver a recomendar un nuevo libro que me ha impactado profundamente y que le agradezco tanto a mi amiga Minia, que en una de estas noches calurosas de verano que hemos compartido, tan agradables, junto con Emilio... y una noche en la que le hablaba, dentro de su coche, de mi novela, y de que ella, empedernida lectora, sería una de las primeras a las que se la dejaría leer, me comentó enseguida... pues tienes que leerte un libro que te va a encantar y que por lo que me dices, tiene cierta similitud con tu historia, y te lo voy a prestar...
...y eso hizo al día siguiente... y tengo que decir que no sólo me ha gustado e impactado sino que me ha dejado frío, por esas cosas que me suelen ocurrir y que sobre todo con mi novela no han dejado de pasar ni un sólo segundo... a pesar de que ya casi la estoy terminando y que ahora me queda la dura etapa de las correcciones y retoques... pero que algún día adivinaré el por qué de tanto misterio...
...y es que la niña mala de esta desgarradora historia de amor, o más bien diría de obsesión y de estupidez a partes iguales, sería la hermana mayor y más malvada de la Dácil de mi novela, y lo que en la mía ocurre en un período de lo que a mí me parecen unos interminables y desperdiciados nueve meses, a Ricardito le ocurre durante más de 30 años... o sea... una tremenda agonía de la que, por suerte, el Daniel de "A destiempo" se salva.... y es que algo así me parecería realmente no una historia de amor, sino una enfermedad... y eso yo, a mi Daniel, no se lo permitiría en la vida...
...y es que aunque no tienen nada que ver la una con la otra, si se mira bien, a pesar de algunos paralelismos importantes, ha sido crucial para mí leerme este libro en la etapa en la que estoy ahora de mi escritura... y totalmente revelador... sobre todo para ver algunas cosas desde fuera y desde la distancia y reírme a carcajadas o echarme a llorar como un tonto a las 3 de la mañana cuando, después de más de tres horas sin parar de leer para acabar el libro de una vez, con el corazón en un puño y sufriendo mucho, tengo que decirlo, porque pocos libros me han hecho sufrir tanto y cabrearme tanto con su protagonista, por ser tan tonto y absurdo...
...porque cuando terminé la última página y leí la última frase me quedé totalmente impactado y destruido... cómo puede ser que fuera exactamente la misma frase que llevo 9 meses repitiéndome en mi vida, una y otra vez para convencerme de ciertas cosas tan ilógicas... una frase que tiene que ver con mi novela y con algunas cosas incomprensibles y ridículas que nos ocurren en la vida... aunque siempre positivas a la larga... eso sí...
...y es que esa noche, con la luz apagada y la cabeza dándome vueltas...
...me costó mucho, pero mucho, conciliar el sueño...
...ya me contarán!!!!
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