Al principio me cogió desprevenido, tanto tiempo queriendo hacerlo y apareció ante mí, de repente, en mitad de la noche...
Fue una sorpresa, y simplemente me limité a dejar que todo aquel torrente de palabras y emociones comenzara a fluir. Me sirvió como terapia, para liberarme de oscuros demonios... pero luego llegó un punto en el que empezó a doler y me resistí por un tiempo...
De hecho hubo una parte que me tuve que saltar y a la que todavía no he podido volver... aunque quizás ahora sea el momento...
Ahora que conozco todas las respuestas... ahora que ya sé la verdad... porque las cosas ocurren en el momento justo... SIEMPRE!!!! ...aunque te sientas tan tonto por no haber sabido pararlo a tiempo y vivir con una absurda esperanza, creyendo ver lo que no había, alimentando ilusiones, malinterpretando actitudes, miradas y reacciones... aunque sientas tanta tristeza por descubrir lo que nunca quisiste aceptar... y tener que poner un punto y final... no deseado...
Pero es que sólo me dejaba llevar, y ocurrían cosas que me conectaban tremendamente de nuevo con aquello y me hacían volver una y otra vez a ella. Me estaba llamando. Quería ser escrita, y eso lo noté desde el principio. Y entonces el sentido de aquella tormentosa historia adquirió colores nuevos, nuevas tonalidades más brillantes. Y lo que comenzó siendo una historia de despecho, de dolor, traición y resentimiento se fue transformando en un mensaje de evolución personal, de perdón, de entendimiento y de aceptación. Pero sobre todo de Amor. El sentimiento más fuerte que hay, que inexplicablemente te hace replantearte muchas cosas, cometer locuras y borrar todo lo demás. Haciéndonos recapacitar y ver que que todos cometemos errores, que todos nos equivocamos, que todos tenemos miedo y que eso nos lleva a veces a hacer cosas que sin querer pueden hacer y hacernos mucho daño.
El otro día, leyendo una entrevista que le hicieron a Haruki Murakami, uno de los escritores japoneses más vendidos en todo el mundo (Kafka en la orilla y Tokyo blues) me gustó escuchar que decía que escribir era muy duro, incluso peligroso porque: ...cuando desarrollas una historia, te enfrentas a un veneno que anida en tu interior. Y sin ese veneno tu historia sería aburrida, insípida, como un pescado hervido...
...y eso me alegró, viniendo de un gran escritor, porque entonces sentí que lo estaba haciendo bien... y que no necesitaba distanciarme, como muchos me aconsejaban, para terminar esta historia...
...porque yo no quiero que mis historias sean insípidas... aburridas... prácticas... y que todo eso se refleje en mis ojos, como he visto tantas veces en los ojos de otras personas... sobre todo a través de los cristales nublados de determinados restaurantes... yo quiero que vibren, como los he visto vibrar... que te hagan cometer locuras, pero controladas... que salten chispas, pero sin hacer daño...
...que remuevan cimientos y que te enfrenten a los miedos, pero para liberarlos... que no te plantees a dónde te lleva nada, porque estarás disfrutando del presente... y dejarte llevar hasta donde el río te lleve... sin escaparte, sin defenderte, sin asustarte... fluyendo con lo que la vida te pone delante... haciéndote parte del camino... aunque no lo entiendas...
...que remuevan cimientos y que te enfrenten a los miedos, pero para liberarlos... que no te plantees a dónde te lleva nada, porque estarás disfrutando del presente... y dejarte llevar hasta donde el río te lleve... sin escaparte, sin defenderte, sin asustarte... fluyendo con lo que la vida te pone delante... haciéndote parte del camino... aunque no lo entiendas...
...porque eso significa que estás vivo...
...y sobre todo porque de ahí saldrá una pequeña o gran historia... lo que dure...
...pero que recordarás siempre... y no una que olvidarás a los dos días...
...yo estoy dispuesto a re-escribirla de nuevo...
...yo estoy dispuesto a re-escribirla de nuevo...
...SIN MÁS...
...existe esa posibilidad???
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