Mi viaje por la vida a través de la música, el cine, mis palabras y mis fotografías

martes, 2 de octubre de 2007

3. La BSO de mi vida...

La vida siempre está acompañada de música...


...a nuestro alrededor y a todas horas; en la tele, en la radio, en nuestro mp3, en el ordenador, en la calle, en las fiestas, las cafeterías, los cines, en los taxis, los conciertos, las peluquerías, en las salas de espera...

...o simplemente en nuestra mente, tarareando esas últimas notas que se nos han introducido en la cabeza y que no podemos soltar...

...esa es la magia de la música...


...una canción o una melodía en cuestión de segundos puede transportarnos a otra época, a un momento bueno o malo, hacernos sonreír o nublarnos la mirada ante una imagen que no queremos recordar, y su poder es tan fuerte que nos encoge el estómago de dolor o nos hace danzar al son de una instantánea de nuestra vida ya pasada que no volveremos a revivir pero que nos llena de felicidad...



...qué importante es la música en nuestras vidas...

...es como el alimento... muy necesaria para vivir...



...yo sin ella no podría vivir... necesito una canción que me emocione, que me conmueva y que me haga despegar del suelo, unas notas que me inspiren y me sacudan el polvo que a veces me envuelve y me borra el horizonte sin ni siquiera darme cuenta...



...yo no puedo vivir sin música y eso lo sé desde los 7 años, cuando me compré mi primer Lp con mis ahorros y me pasaba noches enteras ante un cassette muy pequeño escuchándolo. Antes, muchas canciones infantiles pero a partir de ese instante quedé totalmente sumergido en un nuevo mundo de fantasía y de misterio que me envolvió...

...y ya nunca pude salir de él...


...y ya nunca pude apagar su sonido...



...desde entonces he recorrido un camino larguísimo y que se me ha hecho interminable, a veces cruzando medio mundo siguiendo una intuición y sin desviar nunca la vista de mi objetivo: encontrar mi hueco y poder transmitir y emocionar a los demás con las melodías y las letras que escucho en mi cabeza, esas melodías que a veces siento que no salen de mí sino de otro lado, que aterrizan en mi interior y me utilizan de instrumento, como la crisálida, para desarrollarse y salir luego a la luz...

...pero lo que antes veía como un recorrido lleno de obstáculos, desesperante y sin sentido ahora lo veo como un aprendizaje, una carrera necesaria que no ha hecho sino poner a prueba mi constancia, haciendo crecer mi fuerte deseo cada vez más y dando más nitidez y claridad a lo que realmente quiero...



...cada vez ese momento lo veo más cerca y a medida que pasa el tiempo me preparo más y más para ello porque es lo único en lo que pienso al levantarme, en liberar todas esas partículas encerradas en una gran bola de la que soy portador y que necesitan ver la luz, expandirse, surcar la atmósfera con sus palabras y sus notas, transmitir el mensaje que llevan dentro y sumergirse en el viento...



...hace mucho mucho tiempo comenzó un nuevo camino para mí....

...y no desistiré hasta llegar a mi destino...


...un destino que compartiré con todos cuando llegue el momento...

...y queda muy poco...

2 comentarios:

Momo dijo...

queda poco, si...y espero estar muy cerca cuando llegue ese momento, para que toda esa luz, esa energía y toda esa magia, nos salpique a todos un poco...si, queda poco
GRacias por la foto!!!!
Besitos

Luis Quintana dijo...

A veces me he preguntado qué banda sonora pondría yo a mi vida. Podría recurrir a mis clásicos adolescentes, o a las primeras notas que recuerdo cuando niño, o bien los últimos ritmos que aceleran mi paso. Pero quizás ninguna música identifique ahora el recorrido de mi vida. Cada una representa un momento de mi vida, un estado, un pasado, un presente y, espero..., un futuro.